Nota Técnica    Artículo - Valencia, 28 de Abril 2026


¿Puede el diseño de hace
sesenta años seguir encendiendo
pasiones hoy? Luján Estudio recupera la síntesis geométrica de Cruz Novillo para transformar las humildes cajas de cerillas en un altavoz contemporáneo. Un viaje visual que une arquitectura icónica, diseño de autor y legado histórico.




LE   Desde el corazón de Valencia, en Luján Estudio, siempre hemos creído que el diseño no es un compartimento estanco de la historia, sino un diálogo fluido que salta entre décadas. Llevamos más de quince años interviniendo espacios y marcas que definen nuestra identidad, desde la vibrante actividad del Mercado Central hasta la vanguardia del Oceanográfico.    
   
Nuestra mirada siempre ha estado puesta en el valor cultural, y esa pulsión nos ha llevado a emprender un proyecto que nace de una necesidad casi instintiva de homenajear nuestras raíces visuales.
Lo que presentamos hoy es un ejercicio de autopromoción que busca algo más que visibilidad; es una declaración de amor a nuestra cultura.

Es una nueva taxonomía del diseño español que toma como punto de partida uno de los objetos más humildes y, a la vez, más poderosos de nuestra memoria gráfica.

Nuestra propuesta consiste en una evolución de las míticas series de cajas de cerillas hacia un abecedario contemporáneo de la arquitectura y el diseño de autor, uniendo la maestría de la síntesis de los años 60 con los hitos que definen la modernidad actual.




Detalle de ilustración para el diseño de Joaquín Belsa


Ilustración animada de la lámpara Follow Me de Inma Bermúdez 


Esta idea surgió de forma casual en nuestro estudio, contemplando una vieja caja de cerillas original de la época. Nos dimos cuenta de que el diseño no debe ser algo estático, sino una conversación constante. Por eso, decidimos crear una lista de "esenciales" con una mirada de hoy.

Es una selección donde el diseño anónimo convive con el de autor, y donde las piezas icónicas de los años 60 hasta nuestros días comparten espacio con la vanguardia actual. Hemos buscado una presencia equilibrada de estudios de diferentes partes de la península, integrando por fin la necesaria mirada femenina. En nuestras cajas, la geometría de la mesa Burin de Patricia Urquiola o la frescura de la lámpara Follow Me de Inma Bermúdez dialogan con clásicos imperecederos.
 


Detalle de tres cajas con diseños de butacasProceso de vectorizado de Butaca TumanSelección de imágenes de butaca de Pep Bonet
Hemos seleccionado piezas que comparten el ADN de la síntesis: la aceitera de Rafael Marquina, el banco Belsa de Joaquín Belsa, o la calidez funcional de la lámpara Cesta de Miguel Milá. Cada una representa un eslabón en nuestra identidad visual, desde el ingenio del cenicero Copenhagen de André Ricard hasta la elegancia de la silla Gaulino de Oscar Tusquets o la mítica silla Tuman de Pep Bonet.


Todo este proceso tiene un origen claro, la figura de Pepe Cruz Novillo. A finales de los años 60,  demostró que conceptos y objetos podían sintetizarse en la superficie de una caja de fósforos. Aquellas pequeñas piezas de la compañía Fósforos del Pirineo no eran solo objetos cotidianos; eran cápsulas de diseño democrático.



Galeria de imágenes sobre los diseños del proyecto. 1 — Muralla Roja de Bofill. 2 — Exprimidor de diseño anónimo. 3 — Minimiper (Diseño Nacional) 4 — Pareja de cajas Torres Blancas y Muralla Roja


Cruz Novillo no solo diseñaba cajas, estaba educando la mirada de una generación que apenas tenía acceso a la cultura visual moderna. Fósforos del Pirineo fue una compañía fundamental que, antes de desaparecer, sirvió de lienzo para lenguajes gráficos de una economía de medios absoluta. Sus series, como el ABC Animal o el Zodiaco, son hoy muestras de una capacidad de comunicación que sigue resultando asombrosamente vigente.


Eran las diapositivas de una España que despertaba al color. Todavía hoy, la gente colecciona estas cajas con fervor.

Hitos del diseño
como Torres Blancas son hoy fenómenos
virales hoy


Desde nuestro estudio, nos fascina observar cómo ese diseño está hoy más vivo que nunca. Solo hay que ver cómo hitos arquitectónicos como las Torres Blancas de Sáenz de Oiza o la Muralla Roja de Bofill son hoy fenómenos virales en redes sociales, sirviendo de escenario para videoclips y campañas de moda internacionales.



Simplificación del edificio Torres Blancas de Francisco Javier Sáenz de Oiza

Esa vitalidad es la que hemos querido capturar. Para ello, nos sumergimos en el proceso creativo de Novillo, navegando por el archivo que su hijo mantiene activo desde el estudio Cruz más Cruz. Sentimos que existe una suerte de legado que preserva el pasado y lo mantiene relevante. Es una labor de custodia que celebramos, especialmente cuando vemos cómo la sociedad se organiza para salvar iconos, como ocurrió con el logotipo de la sirena en Almería diseñada por el Cruz.


Nuestra intención con este abecedario es actuar como un altavoz mediático para que las nuevas generaciones redescubran a los maestros que construyeron nuestra identidad visual.

Queremos posicionar el talento en los medios utilizando esta colaboración como puente.
Detalle de la selección de diseños vectoriazados
Mesa diseño de Patricia Urquiola vectorizada


Creemos que piezas como La Grapadora El Casco 1935 , el Sofá Block 2016 de Mut Design o el Sillón Tropical 1960 de los Hermanos Vidal merecen ser reivindicados bajo esta estética.

Cada caja es una herramienta que traslada la monumentalidad del hormigón y la sofisticación del diseño industrial al formato más táctil y humilde que existe. No están todos los que debieran, es solo una pequeña selección de la inmensidad del diseño de producto español, desde el sillón Tuman 1969 hasta el taburete Folded de Nani Marquina 2025, la pieza más reciente.

Dibujo a tinta de Pepe Cruz Novillo donde se ve una de las piezas seleccionadas


Al final de este viaje de investigación, nos topamos con un detalle que cerró el círculo de manera mágica. Mientras revisábamos antiguos bocetos de Cruz Novillo, descubrimos una coincidencia asombrosa. En uno de esos dibujos de trabajo aparecía, trazada con su trazo gestual, la grapadora El Casco.

¿Fue una epifanía? Ver esa pieza, que nosotros ya habíamos seleccionado de forma independiente, dibujada por la mano del maestro hace décadas, nos dio la validación definitiva. Nos confirmó que el hilo invisible que une nuestra mirada con la de Novillo es real; una conexión que siempre estuvo ahí, esperando a ser encendida de nuevo.