Un estudio
de Valencia reinventa el abecedario gráfico homenajeando a Cruz Novillo
de Valencia reinventa el abecedario gráfico homenajeando a Cruz Novillo
¿Puede el diseño de hace
sesenta años seguir encendiendo
pasiones hoy? Luján Estudio recupera la síntesis geométrica de Cruz Novillo para transformar las humildes cajas de cerillas en un altavoz contemporáneo. Un viaje visual que une arquitectura icónica, diseño de autor y legado histórico.
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Nuestra mirada siempre ha estado puesta en el valor cultural, y esa pulsión nos ha llevado a emprender un proyecto que nace de una necesidad casi instintiva de homenajear nuestras raíces visuales. Lo que presentamos hoy es un ejercicio de autopromoción que busca algo más que visibilidad; es una declaración de amor a nuestra cultura.
Es una nueva taxonomía del diseño español que toma como punto de partida uno de los objetos más humildes y, a la vez, más poderosos de nuestra memoria gráfica.
Nuestra propuesta consiste en una evolución de las míticas series de cajas de cerillas hacia un abecedario contemporáneo de la arquitectura y el diseño de autor, uniendo la maestría de la síntesis de los años 60 con los hitos que definen la modernidad actual.
Esta idea surgió de forma casual en nuestro estudio, contemplando una vieja caja de cerillas original de la época. Nos dimos cuenta de que el diseño no debe ser algo estático, sino una conversación constante. Por eso, decidimos crear una lista de "esenciales" con una mirada de hoy.
Es una selección donde el diseño anónimo convive con el de autor, y donde las piezas icónicas de los años 60 hasta nuestros días comparten espacio con la vanguardia actual. Hemos buscado una presencia equilibrada de estudios de diferentes partes de la península, integrando por fin la necesaria mirada femenina. En nuestras cajas, la geometría de la mesa Burin de Patricia Urquiola o la frescura de la lámpara Follow Me de Inma Bermúdez dialogan con clásicos imperecederos.
Detalle de tres cajas con diseños de butacas
Proceso de vectorizado de Butaca Tuman
Selección de imágenes de butaca de Pep Bonet
Galeria de imágenes sobre los diseños del proyecto. 1 — Muralla Roja de Bofill. 2 — Exprimidor de diseño anónimo. 3 — Minimiper (Diseño Nacional) 4 — Pareja de cajas Torres Blancas y Muralla Roja
Hitos del diseño
como Torres Blancas son hoy fenómenos
virales hoy
Desde nuestro estudio, nos fascina observar cómo ese diseño está hoy más vivo que nunca. Solo hay que ver cómo hitos arquitectónicos como las Torres Blancas de Sáenz de Oiza o la Muralla Roja de Bofill son hoy fenómenos virales en redes sociales, sirviendo de escenario para videoclips y campañas de moda internacionales.
Simplificación del edificio Torres Blancas de Francisco Javier Sáenz de Oiza
Esa vitalidad es la que hemos querido capturar. Para ello, nos sumergimos en el proceso creativo de Novillo, navegando por el archivo que su hijo mantiene activo desde el estudio Cruz más Cruz.
Sentimos que existe una suerte de legado que preserva el pasado y lo mantiene relevante. Es una labor de custodia que celebramos, especialmente cuando vemos cómo la sociedad se organiza para salvar iconos, como ocurrió con el logotipo de la sirena en Almería diseñada por el Cruz.
Nuestra intención con este abecedario es actuar como un altavoz mediático para que las nuevas generaciones redescubran a los maestros que construyeron nuestra identidad visual.
Queremos posicionar el talento en los medios utilizando esta colaboración como puente.
Queremos posicionar el talento en los medios utilizando esta colaboración como puente.
Mesa diseño de Patricia Urquiola vectorizada
Creemos que piezas como La Grapadora El Casco 1935 , el Sofá Block 2016 de Mut Design o el Sillón Tropical 1960 de los Hermanos Vidal merecen ser reivindicados bajo esta estética.
Cada caja es una herramienta que traslada la monumentalidad del hormigón y la sofisticación del diseño industrial al formato más táctil y humilde que existe. No están todos los que debieran, es solo una pequeña selección de la inmensidad del diseño de producto español, desde el sillón Tuman 1969 hasta el taburete Folded de Nani Marquina 2025, la pieza más reciente.
Cada caja es una herramienta que traslada la monumentalidad del hormigón y la sofisticación del diseño industrial al formato más táctil y humilde que existe. No están todos los que debieran, es solo una pequeña selección de la inmensidad del diseño de producto español, desde el sillón Tuman 1969 hasta el taburete Folded de Nani Marquina 2025, la pieza más reciente.
Al final de este viaje de investigación, nos topamos con un detalle que cerró el círculo de manera mágica. Mientras revisábamos antiguos bocetos de Cruz Novillo, descubrimos una coincidencia asombrosa. En uno de esos dibujos de trabajo aparecía, trazada con su trazo gestual, la grapadora El Casco.
¿Fue una epifanía? Ver esa pieza, que nosotros ya habíamos seleccionado de forma independiente, dibujada por la mano del maestro hace décadas, nos dio la validación definitiva. Nos confirmó que el hilo invisible que une nuestra mirada con la de Novillo es real; una conexión que siempre estuvo ahí, esperando a ser encendida de nuevo.
¿Fue una epifanía? Ver esa pieza, que nosotros ya habíamos seleccionado de forma independiente, dibujada por la mano del maestro hace décadas, nos dio la validación definitiva. Nos confirmó que el hilo invisible que une nuestra mirada con la de Novillo es real; una conexión que siempre estuvo ahí, esperando a ser encendida de nuevo.
Galeria de imágenes sobre los diseños del proyecto. 1 — Colección completa. 2 — Pareja de algunas de las piezas más contemporáneas. 3 — Detalle del diseño de Cesta Miguel Milá. 4 — Selección de algunas de las cajas.
Nota Técnica Artículo - Valencia, 28 de Abril 2026
El fuego
del Pirineo, el
auge y caída de
la industria de Sabiñánigo
del Pirineo, el
auge y caída de
la industria de Sabiñánigo
De las cenizas de la posguerra
surgió en el Pirineo una industria que desafió al destino. Lo que empezó como madera y química en Sabiñánigo acabó encendiendo la imaginación de toda España. Esta es la crónica de Fósforos
del Pirineo: el gigante que
democratizó el fuego y conquistó
cada bolsillo español.
Documentos gráficos deonde se ve a las mujeres trabajadoras de la fábrica
En el corazón de Sabiñánigo, las cerillas tenían rostro
de mujer. Entre montañas y químicos, ellas fabricaron el fuego
que encendió la modernidad de toda una nación.
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Para entender el origen de esta factoría es necesario retroceder a la posguerra. La Guerra Civil española había desmantelado el tejido industrial de la cerillería, destruyendo fábricas estratégicas en Oviedo, Irún, Alcoy y Carabanchel. Ante este vacío de producción y la necesidad de controlar un bien de primera necesidad sujeto a monopolio estatal, el Alto Aragón se presentó como el escenario ideal.
En abril de 1948 se constituyó en Sabiñánigo la sociedad Celulosas del Pirineo. Aunque inicialmente su objetivo era la transformación de madera en pasta de papel, la realidad económica y la disponibilidad de recursos químicos en la zona —especialmente el clorato potásico producido por la vecina Energía e Industrias Aragonesas— forzaron un giro estratégico hacia la producción de fósforos.
Mujeres trabajando en la cadena de producción.
Detelle de una de las mujeres seleccionando cajas de cerillas.
En 1951, la planta comenzó a operar bajo una estructura que desafiaba los cánones de la época. Mientras que la industria pesada de la zona, como el aluminio o la química, empleaba casi exclusivamente a hombres, Fósforos del Pirineo se convirtió en la "fábrica de las mujeres". La elaboración de las cerillas y el montaje de los librillos de cartón requerían una destreza manual y una paciencia que convirtieron a la plantilla femenina en el pilar fundamental de la empresa. Para muchas familias de Sabiñánigo, la fábrica representó la primera oportunidad de independencia económica para las mujeres, creando un tejido social único en el Pirineo.
La década de los sesenta y setenta marcó el apogeo de la factoría. Integrada en el holding de la familia Fierro, uno de los imperios económicos más potentes de España, la empresa no solo cubría la demanda interna, sino que perfeccionó sus procesos de fabricación para competir en un mercado cada vez más exigente.
La cerilla de madera convivía con el librillo de cartón, un soporte que empezó a viajar por todos los rincones del país, desde estancos hasta hoteles y restaurantes. En este periodo, la fábrica alcanzó su máxima capacidad productiva, consolidándose como un referente de eficiencia industrial en el sector de los artículos estancados.
Detalles de patentes de los diseños de Fósforos del Pirineo.
Sin embargo, el destino de la fábrica quedó sellado por la evolución tecnológica y los cambios en los hábitos de consumo. La aparición masiva del encendedor desechable supuso una amenaza existencial para el fósforo tradicional. A pesar de los intentos de la matriz por diversificarse y adaptarse a los nuevos tiempos, el mercado de la cerilla comenzó una contracción irreversible.
El golpe definitivo llegó con la apertura de los mercados tras la entrada de España en la Comunidad Económica Europea y la reestructuración de los antiguos monopolios estatales.
La empresa fue
absorbida por la multinacional sueca Swedish Match
La empresa fue
absorbida por la multinacional sueca Swedish Match
En 1984, tras más de tres décadas de actividad, la fábrica de Sabiñánigo cerró definitivamente sus puertas.
En 1984, tras más de tres décadas de actividad, la fábrica de Sabiñánigo cerró definitivamente sus puertas. Poco después, la estructura de la empresa fue absorbida por la multinacional sueca Swedish Match, que centralizó la producción y desmanteló las plantas locales en favor de una estrategia global.
Con el cese de las máquinas en Sabiñánigo no solo desapareció una industria, sino también un modo de vida y una identidad laboral que había definido a varias generaciones. Hoy, el recuerdo de Fósforos del Pirineo permanece como el testimonio de una época donde el fuego se fabricaba entre montañas y la prosperidad de un pueblo dependía de la fricción de una pequeña cabeza de fósforo contra un rascador de cartón.
Con el cese de las máquinas en Sabiñánigo no solo desapareció una industria, sino también un modo de vida y una identidad laboral que había definido a varias generaciones. Hoy, el recuerdo de Fósforos del Pirineo permanece como el testimonio de una época donde el fuego se fabricaba entre montañas y la prosperidad de un pueblo dependía de la fricción de una pequeña cabeza de fósforo contra un rascador de cartón.
Colección de fósforos diseñados pot Cruz Novillo para Navidad.
José María Cruz Novillo, el hombre que dibujó el alma de la España moderna, ha fallecido en Madrid a los 89 años. Deja huérfano un paisaje visual que él mismo construyó trazo a trazo durante más de seis décadas de carrera.
Se marcha con un privilegio casi poético: era el único español, junto a la reina Sofía, que no pagaba un euro por sus envíos postales. Este título de Cartero Honorario fue el reconocimiento al creador de la cornamusa de Correos y de tantos otros símbolos que permitieron a un país reconocerse tras décadas de sombra.
Bocetos de los diseños de las ilustraciónes elaborados por Pepe Cruz Novillo
Cajas de Fósforos en el estudio de Cruz Más Cruz
Aquellas cerillas no solo encendían fuego; encendieron la curiosidad estética de una nación. Series como el "ABC Animal" elevaron un producto de estanco a la categoría de vanguardia, logrando incluso el reconocimiento de la prestigiosa revista suiza Graphis en 1969.
Esa capacidad para sintetizar ideas complejas en formas mínimas se convirtió en su sello personal. Fue el responsable de que identificáramos la democracia con el puño y la rosa del PSOE, la seguridad con el azul de la Policía Nacional y el ahorro con la "T" del Tesoro Público.
Su mano dio forma a la bandera de la Comunidad de Madrid, a los logotipos de Renfe, Repsol y Endesa, e incluso a los últimos billetes de pesetas. Como solía decir su hijo y socio, Pepe Cruz, su padre creó marcas con una modernidad que parece haber sido dibujada esta misma mañana.
Foto de Pepe Cruz con su hijo Pepe Cruz Junior, actual cabeza de estudio.
Se va el artista que nos enseñó que "menos es más solo si más es demasiado". Hoy España está un poco más huérfana de color, pero eternamente agradecida por el mapa visual que él nos regaló.